El Gobierno da por zanjada la polémica sobre la obligatoriedad de hablar las lenguas oficiales para los extranjeros que tengan que renovar sus permisos de residencia. El último borrador del reglamento de la Ley de Extranjería cambia la exigencia del "conocimiento" de éstas por la del "aprendizaje", valorando el "esfuerzo" en lugar de los resultados obtenidos.
Fuente: Público
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