El sueño de que Gales sea bilingüe está condenado al fracaso, a no ser que las escuelas mejoren drásticamente la manera de enseñar galés. Esta es la advertencia enviada a la ministra de Educación, Jane Hutt, después de que se haya revelado que una enorme cantidad de jóvenes que acaba la enseñanza obligatoria apenas es capaz de hablar la lengua, tras diez años de estudio.
Fuente: Daily Post
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