Hasta ahora se sabía que hablar más de un idioma protegía el cerebro y mejoraba la función cognitiva de las personas. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Nature Aging revela que vivir en un entorno multilingüe reduce el riesgo de envejecimiento acelerado, de modo que las personas multilingües tienen menos de la mitad de probabilidades de experimentar este deterioro que las monolingües.
Fuente: ARA
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