La ley de Trump que impone el inglés como único idioma oficial en Estados Unidos ya provoca la retirada de permisos de trabajo y la denegación de visados a quienes no dominan el idioma. Comunidades indígenas, hispanas y asiáticas denuncian una medida discriminatoria que amenaza la diversidad cultural y pone en riesgo los esfuerzos de revitalización de las lenguas propias.
Fuente: Diari de la Llengua
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