Las fuerzas de seguridad chinas detuvieron a ocho tibetanos en el último esfuerzo del Gobierno por combatir las lenguas y culturas de las minorías étnicas. La enseñanza de la lengua local está considerada ilegal por las autoridades chinas en las regiones tibetana y uigur, donde el régimen chino busca sustituir la lengua local por el mandarín, el idioma oficial.
Fuente: Epoch Times
Sección:



