En Budyšin (Bautzen), en el este de Alemania, la minoría sorbia lucha por mantener viva su lengua, la más occidental de las eslavas. Hoy en día menos de veinte mil personas hablan sorbio, que la UNESCO considera en peligro de extinción. Programas infantiles como el centro Witaj, la señalización bilingüe y el apoyo estatal ayudan, pero el futuro depende de la transmisión familiar.
Fuente: VilaWeb
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