El hotel Gwesty Carreg Môn, en Anglesey, en el norte de Gales, emitió una norma por la que prohíbe hablar galés al personal de cocina porque su principal responsable no habla ni entiende esta lengua. La dirección del hotel afirma que tomó esta decisión "únicamente por razones de seguridad" para garantizar el buen funcionamiento del servicio de restauración.
Fuente: Daily Post
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