Los aproximadamente 100 000 miembros de la minoría sami, que viven en una extensa región localizada en el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y algunas partes de Rusia, tienen una tarea difícil por delante: preservar los dialectos de su lengua antes de que la asimilación los suprima para siempre. Una misión de líderes sami ha llegado a Israel para aprender como el país de Oriente Medio convirtió al hebreo moderno en una lengua de éxito en 100 años y, al mismo tiempo, analizar el modo de aplicar el programa de estudio ulpán al aprendizaje de lenguas a nuevos estudiantes.
Fuente: The Jerusalem Post
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