En Francia, la legislación actual prohíbe el uso de caracteres propios de las lenguas regionales en los nombres propios, lo que afecta a comunidades como la bretona, occitana y catalana. Un grupo de diputadas y diputados solicita ahora una reforma legal para que los hablantes de otras lenguas regionales francesas non vean vulnerados sus derechos lingüísticos y culturales.
Fuente: Diari de la Llengua