La Unesco alerta del peligro de desaparición que sufre el aragonés, una lengua que apenas cuenta con 10 000 persas hablantes habituales y cuyo uso resulta todavía más residual en variedades como el belestán. Esta última, hablada en el valle de Bielsa, sobrevive en veinte personas. Para preservar esta riqueza lingüística, el pastor Ángel Luis Saludas lleva case cinco décadas elaborando a mano un diccionario con el vocabulario propio del belestán, un trabajo que busca impedir que se pierda para siempre.
Fuente: Infobae
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