El ministro portugués de Asuntos Exteriores, Paulo Rangel, afirmó que el portugués difícilmente llegará a ser una de las lenguas oficiales de las Naciones Unidas debido a los importantes costes económicos que implicaría la traducción de documentos y los servicios de interpretación necesarios. Estas declaraciones contrastan con el objetivo expresado anteriormente por Portugal y otros países de la lusofonía de impulsar y asumir los costes de ese reconocimiento internacional.
Fuente: Rádio Festival
Sección:
Ámbito:



