Aunque el Parlamento Europeo establece que todos los documentos oficiales deben ser traducidos a las 24 lenguas de la UE para acercar las instituciones a la ciudadanía, en la práctica hay una cláusula que no obliga a ofrecer servicio de traducción e interpretación en caso de que no haya suficientes profesionales disponibles. Esto excluye a las lenguas con pocos hablantes como el gaélico irlandés y el maltés. El Parlamento Europeo ha decidido ahora extender esta cláusula hasta junio de 2029.
Fuente: Euractiv
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