El Gobierno catalán y Òmnium Cultural pusieron en marcha un plan piloto para promover grupos de conversación en catalán en el seno de las comunidades religiosas, con la intención de favorecer el uso social de la lengua en espacios de confianza y reforzar la cohesión colectiva. La experiencia, iniciada en Barcelona el otoño pasado con una comunidad evangélica, se articula a través de sesiones semanales centradas en la práctica oral y en la creación de vínculos entre las personas participantes. Además, la iniciativa nace con voluntad de continuidad y de extensión a otros puntos del país, por lo que la Generalitat anima a asociaciones y entidades con actividad estable a sumarse al programa.
Fuente: Diari de la Llengua



