Asturias avanzó hacia su primera Ley de bibliotecas y fomento de la lectura, con la creación de un sistema bibliotecario propio y nuevas herramientas de planificación y coordinación. El proyecto refuerza la red pública y reduce a 2.000 habitantes el umbral para disponer de biblioteca, aunque prevé alternativas para los municipios más pequeños. Sin embargo, el texto no incluye medidas específicas para garantizar la presencia de libros en asturiano ni para visibilizar la producción literaria del país. La tramitación parlamentaria abrirá ahora la puerta a enmiendas que determinen si la futura norma reconoce expresamente el papel de las bibliotecas en la protección de la lengua asturiana.
Fuente: InfoAsturies



